La nueva presidenta de la Asamblea Regional de Murcia, Rosa Peñalver, ha reiterado hoy ante los medios de comunicación que su despacho tendrá siempre las puertas abiertas, tal y como proclamó ayer en el discurso pronunciado tras su toma de posesión.
La segunda autoridad de la Región ha dedicado su primera jornada de trabajo al frente del legislativo murciano a tomar contacto directo con todo el personal que presta sus servicios en la Asamblea, para conocerlos y decirles que el “ritmo sigue, que sigan trabajando, con ganas e ilusión, porque esperamos mucho de ellos”.
Rosa Peñalver se ha reunido también con los miembros de su Grupo Parlamentario y ha departido brevemente con los miembros de la Mesa que se han acercado hasta su despacho para saludarla.
La presidenta ha confirmado que su entrada como presidenta va a suponer un cambio, no sólo por ser la primera mujer al frente de la Asamblea Regional, sino porque ella misma está por los cambios, como el introducido ayer a la hora de prestar juramento o promesa.
En declaraciones a los medios de comunicación ha explicado este gesto: “no tiene sentido que se jure o prometa de espaldas a la ciudadanía. Hay que girarse, hay que mirar a la gente a la que se está jurando o prometiendo”. Y ha explicado que lo hizo para indicar que habrá cambios, “pero serán cambios serenos, cambios tranquilos. Nunca he hecho revoluciones violentas”. Cambios y adaptaciones a los tiempos en que vivimos, “porque va en mi naturaleza, porque es mi manera de estar en el mundo, y cambios que vienen obligados, y es que estamos en un parlamento muy plural y muy diverso; es que son cuatro Grupos; es que la Mesa, por primera vez, son cuatro partidos los que se sientan en ella, y, por último, va a ser posiblemente la primera vez, casi seguro, que haya diferente color en quien preside la Asamblea y quien preside el Gobierno regional. Por lo tanto, los cambios por sí mismos van a fluir en esta temporada. Y creo francamente que, sin valorar las gestiones anteriores, van a ser buenos. Creo que por lo menos el adormecimiento que alguna vez vivía yo en esta Asamblea, donde a veces los debates eran tediosos, y, donde a pesar de traer la mejor propuesta era rechazada, se van a terminar. Van a ser debates de ideas, de confrontación de opiniones, de análisis diferentes, y eso siempre es enriquecedor. Y luego está la aritmética parlamentaria. Se votará, y se votará. Las mayorías aplastantes se han terminado. Yo creo que eso es una garantía de que vamos a elegir lo mejor para todos, porque podemos sumar y restar, y antes no se podía ni sumar ni restar. Solo se podía votar, sabiendo que la votación de antemano estaba perdida”.